martes, 28 de septiembre de 2010

SOLCA MANABÍ LISTA PARA LA GRATUIDAD


SOLCA MANABÍ   
LISTA PARA LA GRATUIDAD

SOLCA brindará atención médica-oncológica y entregará medicinas e insumos de manera gratuita a los pacientes que sean remitidos  por el Programa de Protección Social del MIES.

Esta realidad se concretaría luego de la firma de un convenio previsto para los primeros días de septiembre,  entre el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Programa de Protección Social (PPS), adscrito  al Ministerio de Inclusión Económica y Social (MIES), que permitirá que los enfermos de cáncer no gasten ni un solo centavo en sus tratamientos. “Los costos de cada paciente serán cubiertos en un 50% por el Programa de Protección Social y el 50% restante correrá por cuenta de Solca”, dijo Dennis Guillem, Presidente del Consejo Directivo de Solca en Manabí, quien agregó que este nuevo proceso beneficiará a los más pobres.

Una vez que se firme el convenio, éste tendrá vigencia hasta el 31 de diciembre del presente año y se renovará  de forma inmediata  por un año.

Para asegurar que se cumpla con lo establecido en este convenio, el Ministerio de Salud Pública realizará los procesos de gestión e inspección, así como de capacitación a través de las Direcciones Provinciales de Salud al personal de los hospitales generales para el desempeño de las normas técnicas de detección, registro, calificación, atención o referencia de pacientes, a su vez, garantizará la confidencialidad de la información. Por su parte el Programa de Protección Social se compromete a cancelar a Solca  las facturas emitidas en un plazo máximo de 30 días.

Dennis Guillem Mendoza, Presidente de Solca mencionó que el Hospital Oncológico está listo para recibir a los pacientes remitidos por este convenio y que tendrán atención de calidad con profesionales de alta especialidad y equipos de la más avanzada tecnología para el tratamiento contra el cáncer, como es nuestra característica.

TRABAJO SOCIAL Y CONVENIOS SE FUSIONAN

DEPARTAMENTO DE TRABAJO SOCIAL Y CONVENIOS SE FUSIONAN PARA UNA MEJOR ATENCIÓN


Con el afán de brindar una mejor atención a los usuarios, desde este mes los departamentos de Trabajo Social y Convenio en el Hospital de Solca en  Portoviejo se fusionaron.

Con este servicio se dará mayor agilidad a los trámites que realizan las personas de escasos recursos económicos que no cuentan con un seguro y que llegan en busca de un tratamiento médico, así como también a los pacientes derivados del IESS (Instituto de Seguridad Social, Seguro Campesino, INFA (Instituto de la Niñez y la Familia) y Consejo Provincial.
Irlanda Cabrera, Coordinadora de Trabajo Social atendiendo a un paciente oncológico. 

Irlanda Cabrera, Coordinadora del área de Trabajo Social y Convenios, dijo que este es un cambio positivo, puesto que a más de estar pendientes de que se cuente siempre con la medicina para quimioterapia, se tendrá mayor control en los tratamientos, debido a que muchas personas por miedo toman la decisión de dejar sus terapias y cuando regresan buscando ayuda la enfermedad ha avanzado tanto que ya es demasiado tarde. “Incluso ha pasado que pacientes que tienen hasta un cien por ciento de exoneración abandonan todo y no se dan cuenta que así como ellos pierden arriesgando sus vidas, Solca también pierde al haber invertido en tratamientos inconclusos”,  explicó.

Solca Portoviejo hace muchos esfuerzos por ofrecer una atención de calidad, pero sobretodo humana, lo que se ve reflejado en los múltiples descuentos y exoneraciones que reciben cientos de personas que llegan diariamente hasta el Hospital.

Por esta razón, el Departamento de Trabajo Social ha reunido a varias personas para formar un grupo de apoyo, en el que participan sobrevivientes de cáncer, médicos, enfermeras, psicólogas y nutricionistas que luchan por demostrar que con dedicación y valentía el cáncer se puede curar.

Este grupo se reúne en el hospital de Solca cada quince días para ofrecer charlas de motivación a los pacientes en tratamiento, para que no desistan de los mismos, y al mismo tiempo se conviertan en líderes que ayuden a crear conciencia en la prevención del cáncer que es uno de los objetivos principales de la institución.

Quienes deseen ser beneficiados con la reducción de pagos en consultas o tratamientos pueden acercarse a este departamento, para obtener asesoría para abrir su historia clínica, conseguir un turno con el especialista según el caso, recibir la atención médica y ser evaluado para mediante un informe socio económico, determinar el porcentaje de ayuda que recibirá.

Angélica Maridueña, Secretaria de Trabajo Social junto a una paciente.

Desde 50 hasta un 100 por ciento, es el valor que sólo el Hospital de Solca Portoviejo brinda a la comunidad. Varios de estos  porcentajes están establecidos por la institución para el caso de niños, niñas y personas de la tercera edad que no pagan ni un centavo en sus tratamientos oncológicos.

Es cuestión de paciencia y un poco de confianza, el cáncer se puede curar pero también se puede evitar, por ello quienes laboran en esta área trabajan incansablemente para hacer conciencia en la comunidad y evitar que el cáncer siga cobrando vidas.  

SOLCA JUNTO A LOS BARRIOS DE ESMERALDAS


SOLCA JUNTO A LOS BARRIOS DE ESMERALDAS
EN LA LUCHA CONTRA EL CÁNCER

Líderes barriales para la prevención del cáncer y promoción de los servicios de Solca, es el proyecto que desde el mes pasado se encuentra ejecutando la Jefatura de Comunicación y Relaciones Públicas de Solca.

El Jefe de Comunicacion de Solca para Manabí y Esmeraldas, Eduardo Carrillo Álava, explica a los habitantes de Isla Vargas Torres, los servicios del Centro Oncológico de Solca Esmeraldas.  

Esmeraldas fue la ciudad elegida para iniciar esta acción que cuenta con el apoyo de la Federación de Barrios de Esmeraldas, la Jefatura de Programas Preventivos y el Centro Oncológico de Solca en la capital de la provincia verde.

Dennis Guillem Mendoza, Presidente de Solca mencionó que se pretende vincular a Solca con la comunidad. “Tenemos que abrirnos y llevar el mensaje de la prevención del cáncer a la población y sobre todo a los sectores más vulnerables”  dijo.

Angelita Pinoargote, Educadora para la Salud de Solca, en una capacitacion en el sector Lucha de los Pobres de Esmeraldas


En Esmeraldas, Julio Burbano y Fausto Matamba, Presidente y coordinador de la Federación de Barrios respectivamente, se han involucrado directamente con este proyecto. “Organizamos a nuestra gente, nuestros dirigentes en cada sector están prestos y la población necesita de estos conocimientos en prevención del cáncer. Mucha gente muere y a veces no sabe ni de qué”, dijeron.

Personal de Solca de la Jefatura de Comunicación junto a Educadores para la Salud se han reunido por varias ocasiones y han llegado a los barrios de la ciudad de Esmeraldas con talleres y capacitaciones en las que se entregan mensajes de prevención, educación para la salud y materiales informativos sobre el cáncer y los servicios de Solca.

Personal de Solca entrega material educativo en uno de los sectores marginales de Esmeraldas. Desde el valde de una camioneta, Annabelita Arteaga, Secretaria del Consejo Directivo, comparte con la población.

Muy de cerca a esta acción está el Departamento de Educación para la Salud de la Dirección de Educación de Esmeraldas quienes apoyan con asesoría y relación con la comunidad. Sandra León y Wagner Olarte funcionarios de esta entidad trabajan de cerca a los educadores para la salud.

lunes, 27 de septiembre de 2010

PERFILES: Dra. Irene Polo y Dr.Julio Guillem

PERFILES: Dra. Irene Polo y Dr. Julio Guillem

No hay poder material, ni título profesional que valga cuando no se tiene virtudes humanas. Eso es algo que muy pocas personas son capaces de comprender, pero hay quienes pese a  su inteligencia, preparación e importancia, nunca se olvidaron de esta palabra “Humildad”. Sí, humildad, así definiremos a los protagonistas de este pequeño espacio que va dedicado a todos los pacientes y familiares que se sienten agradecidos por el cariño y la atención que brindan la Dra. Irene Polo y el Dr. Julio Guillem, médicos del área de Pediatría Honco-hematológica del Hospital de Solca en Portoviejo.

DRA. IRENE POLO     

Dra. Irene Polo

Guayaquileña, madera de guerrera, así es Irene, una mujer que no olvida sus raíces y que añora algún día volver a vivir a su ciudad natal. Hija del quiteño Jorge Polo y Norma Ballas, de Chimborazo. Estudió Medicina y Cirugía en la Universidad Estatal de Guayaquil, quizás la época más especial de su vida, pues fue ahí donde conoció a su esposo, el portovejense  Ángel Ganchozo, Patólogo Clínico de Solca, con quien se casó a los diez meses de novios  y con el que hoy tiene dos hijos, Angie (13) y Cristian (11). Muy enamorada, eso se ve en sus ojos, y su sonrisa es tan fresca que hace sentir la confianza de una mujer moderna.

Tan moderna que extraña, la rapidez, las avenidas, los puentes a desnivel y los centros comerciales que caracterizan a una metrópoli. Explica- es la costumbre de haber nacido y vivido en una ciudad muy grande, que me hace extrañar todo de Guayaquil- Por ello Irene viaja todos los fines de semana con su familia y aprovecha para hacer lo que más le gusta “irme de compras”.

Se siente feliz, agradecida con Dios y con la vida por tener una maravillosa familia y por la confianza que Solca tiene en ella.  Ama su profesión y aunque después de salir del colegio su idea era estudiar Publicidad y Marketing, le agradece a sus padres por haberla casi obligado a estudiar medicina, porque le encanta lo que hace. Sin embargo, dice que a veces esta profesión no es tan gratificante porque le afecta mucho cuando los niños se complican, y le duele mucho ver a una persona el borde la muerte.

Así es Irene Polo, sencilla, alegre, humana pero con un gusto inmenso por la vida y aunque lejos de su tierra, asegura que si hay algo que le gusta de Portoviejo es que aquí todavía hay gente que se preocupa por ayudar a los demás.


DR. JULIO GUILLEM

Dr. Julio Guillem

Nació en Quito pero lo inscribieron en Portoviejo, por eso con orgullo dice-“soy bien portovejense”  Así sin tanta pose es el Dr. Julio, quien se confiesa, un amante de la comida manabita.

De familia de médicos, hijo de Doña Laura Cedeño y del reconocido Dr. Julio Guillem Murillo, del que le peguntamos qué heredó, y con mucha sencillez respondió: - está mal que lo diga pero creo que el humanismo y el carácter explosivo pero con criterio, que tenía mi papá.

Cuando habla de la muerte de su padre dice que aún lo extraña, lo consideraba su mejor amigo y un libro abierto del que aprendía todos los días.

Estudió en la Universidad Central de Quito, luego de graduarse, en el 2002 Solca le dio una beca para realizar su especialidad en Buenos Aires- Argentina, en donde logró posicionarse como Jefe de residentes en el Hospital Universitario de niños Ricardo Gutiérrez.

Julio Guillem es un hombre sobresaliente, al que le gusta rodearse de triunfadores y admira a las personas que hacen el bien. Le molesta la deshonestidad y la negligencia, por ello nunca deja de prepararse para evitar cometer errores.

Está casado con Holanda, ella es Ingeniera Comercial y con quien tiene una hermosa hija, Julia, de once años. Con ellas pasa su poco tiempo libre, además practica fútbol, es emelecista y asegura que si no hubiera sido médico le gustaría ser futbolista.

Cuando habla de Solca dice que ha sido una experiencia enriquecedora, pues el hospital ha crecido en todos los aspectos y que le ha tocado vivir de todo, incluso hacer un poco de labor social, enfatiza “a veces no hay que ser solo médicos”.  El Dr. Julio Guillem concluye que el cariño de la gente lo compromete cada día a ser mejor científico, técnico, pero sobretodo, mejor ser humano.

GUERREROS CONTRA EL CÁNCER


GUERREROS CONTRA EL CÁNCER

“Yo sí quiero, yo sí puedo, danos una mano luchando contra el cáncer”, son las frases de aliento que describen la unión de un grupo de pacientes oncológicos y sobrevivientes que buscan fondos para vencer la enfermedad. 
Karen Fernandez


Vender camisetas para cubrir los altos costos de los tratamientos  es la iniciativa que apoya Solca Portoviejo, a través de la Lcda. Jeniffer Bazurto y la Psicóloga Lourdes Intriago, quienes luego de compartir experiencias con  jóvenes sobrevivientes de  países como Colombia, Nicaragua, Perú, Venezuela y Ecuador se motivaron a realizar actividades para conseguir recursos que aumenten las posibilidades de cura de los enfermos que se atienden en este hospital.

Son niños, niñas, jóvenes  y padres de familia, que día a día sufren el dolor que causa este terrible mal, pero también la angustia de dar hasta lo que no se tiene por conseguir el dinero que siempre hace falta para vencer esta enfermedad.

Así, con la fe puesta en Dios y apostando al buen corazón de los manabitas, en las primeras semanas de septiembre se hará el lanzamiento oficial de la campaña “Yo sí quiero, yo sí puedo” que tiene como meta inicial vender un mínimo de cien camisetas, las que tendrán un precio de diez dólares. Será una prenda especial, que más que letras estampadas, representará la esperanza de quienes luchan por vivir.

Este será el comienzo de la ejecución de tantas ideas nobles que poco a poco se irán concretando con el fin de que sean los pacientes y sobrevivientes de cáncer quienes manejen sus propios fondos, con la intención de que pese a que la enfermedad los debilite no les sea un impedimento para demostrar sus capacidades y fortalezas.

Jeniffer y Lourdes están concientes que para lograr su propósito se necesita de la colaboración de mucha gente, y aunque para ellas no ha sido fácil llevar adelante esta labor porque aún no cuentan con alguien que les done las camisetas, no hay nada que las detenga, “la actividad es un hecho”, aseguró la licenciada Bazurto.

Laidy Carvajal Solorzano


 "GUERREROS CONTRA EL CANCER"
Somos un grupo de jóvenes que estamos en pie de lucha, trabajando con un solo objetivo...Ayudarnos tanto en lo económico como en lo emocional.
Les pido en nombre de mis compañeros y el mio propio, a todas las personas de buen corazon que nos den una mano...Recuerden que " Rico no es el que más tiene...si no el que menos necesita"...Katherine Santana

Katherine Santana preside temporalmente el grupo de adolescentes con cáncer.





Modelos: Karen Fernandez y  Laidy Carvajal Solorzano, Laidy tiene 34 años y el diagnostico de ella es de Linfoma de no Hodgkin

SOLCA POR LAS NOCHES


SOLCA POR LAS NOCHES
La lucha contra el cáncer no tiene horario

Vista nocturna del Hospital de Solca en Portoviejo

¡Quédese esta noche!…. propone el guardia, pero luego de escuchar las experiencias con las supuestas presencias del más allá, que cuentan en los hospitales, prefiero considerarlo…

Es Aníbal Paredes, trabaja desde hace dos años como jefe de seguridad de Solca en Portoviejo. Solo, sentado en uno de los pasillos del hospital pero con la tranquilidad de haberse acostumbrado a la vigilia nocturna, recuerda una de sus historias: - una madrugada mientras me recostaba justo ahí, (señala con el dedo) donde las enfermeras toman la presión, escuché en mi oído un grito de mujer muy fuerte, abrí mis ojos y no había nadie, me asusté, pensé que era una paciente o alguna chica de los familiares que se quedan cuidando a los enfermos, caminé hacia un lugar, luego hasta otro y me encontré con un compañero, me preguntó: -¿escuhaste ese grito? – sí respondí; decidimos buscar por todos lados, pero no encontramos nada, nos pareció extraño, pero en verdad el hospital estaba tranquilo.

Anibal Paredes

En ese momento de la conversación alguien viene por el pasillo, es Norma Solórzano, la licenciada de turno de la emergencia, se acerca y bromea- cuidado se les presenta la rubia- sonríe y pasa de largo.
Norma Solorzano, en la estación de emfermería del área de Emergencia.

Así es la vida nocturna de los trabajadores de esta institución, quienes pese al miedo o el cansancio de la noche, cumplen muy responsables con su deber.

En caja está Rosa María, son las 8y30 de la noche, hace una hora y media empezó su turno, espera por si alguien se acerca a pagar algún servicio. “Hoy casi no hay mucho que hacer”, nos cuenta, pero- hay noches en las que me amanezco ordenando facturas y todo lo que viene de trabajo social que no se alcanzó a terminar en el día-  Pregunto: ¿cómo haces para aguantar sin ninguna compañía?-  al principio era difícil, pero después me acostumbré, es agotador porque no es lo mismo dormir en la noche, ese sueño nunca se recupera, pero así es cuando uno quiere trabajar.

En área de cajas, la atención es oportuna.

Así en ese recorrido nocturno por el hospital, el sacrificio de trabajar en este horario se hacia cada vez más admirable. Entramos al área de hospitalización y estaban ahí los médicos residentes, cada quien cumpliendo con su función. El diálogo empieza- ¿cómo es Solca por las noches?  Algunos se miran y el Dr. Ronald Loor dice “tranquilo”.

Personal médico y paramédico en horarios nocturnos.

Quienes estaban ahí confirmaron la respuesta y algunos comentaron muy valientes que a pesar de que en ocasiones se escuchan ruidos prefieren no tomarle importancia a esas cosas. Pero en realidad no es eso lo que los hace valientes. Es el esfuerzo de trabajar prácticamente todos los días y salir de sus guardias directo a consultas externas o al quirófano, -solo tenemos dos tardes libres a la semana dice María Eugenia, y Lorena concluye “aunque ni tan libres porque ahí aprovechamos para dormir”.

Entre ellos y ellas, se acerca una persona que había estado pendiente de la entrevista y dice: “Disculpe, quizás no tengo derecho a decir esto, pero me he fijado que los médicos hacen un gran sacrificio, a veces les toca hasta sufrir de sed o hambre, porque a esta hora de la noche o madrugada no tienen donde conseguir ni agua, es que por aquí a esta hora no hay es nada”.  

Con una sonrisa los residentes agradecieron la solidaridad del comentario, y aunque nadie se quejó, esa misma sonrisa confirmó una vez más la entrega con la que cuidan a sus pacientes, sin importar el frío, la sed,  el hambre, el cansancio y la mala noche que sólo el amor por la profesión la hace soportable.

Continuamos y en el camino estaba Luís Cedeño, él es de Poza Honda, se despeja un poco pues tiene la responsabilidad de cuidar a Ramona, su madre adoptiva quien tiene un tumor en el ovario. A la espera de resultados con el rostro preocupado expresa-  ella no está muy bien, es una mujer de 70 años y lo más probable es que la tengan que volver a operar- sin embargo, no desaprovecha la oportunidad y agradece a Solca la atención gratuita que su mamá recibe. “Suerte, que su mamá se recupere”, fueron las palabras de despedida.
Luis Cedeño, familiar de una paciente de Solca.

Al pasar por el laboratorio, ahí estaban muy amables el licenciado Hugo Álvarez y el pasante Juan Carlos Cañizares. Los dos coincidieron que los más duro de laborar por las madrugadas es no dormir, pero que cubrir estos turnos les resulta un poco más fácil porque ambos se hacen compañía y que estos horarios les permiten estudiar por el día.
Personal del área de laboratorio clínico.

Los amigos de la noche: Stalyn, Jhonny, Iván y Leonardo, muy alegres los encontramos en nuestro recorrido. Dicen estar dispuestos siempre a colaborar en cualquier emergencia pero mientras todo permanece tranquilo, ellos se organizan en la limpieza, para que el hospital se vea impecable cuando amanezca.  

Stalyn, Jhonny, Iván y Leonardo, personal de servcios en Solca.

Así es el hospital de Solca en Portoviejo, por las noches, con pasillos fríos y a media luz, con historias que erizan la piel, pero con la misma calidez humana que se brinda a cualquier hora del día.

Apago la grabadora y Aníbal siente mayor confianza, empieza a contar otra historia- le cuento que una vez yo estaba viendo televisión… (hace un alto) y pregunta: ¿Ya apagó la grabadora verdad?- Sí, respondí, entonces él continuó con el relato de esta y otra anécdota más.

Por: Vany Montes

martes, 18 de mayo de 2010

Día Mundial sin Tabaco


31 DE MAYO DÍA MUNDIAL SIN TABACO

El 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco, en el que se resalta el peligro del  humo del cigarrillo para la salud y se motiva la reducción de su consumo.
Tras la hipertensión, la segunda causa mundial de muerte está relacionada al consumo de tabaco, responsable de la muerte de uno de cada diez adultos.
El tema del Día Mundial sin Tabaco 2010 es el género y el tabaco, haciendo especial hincapié en la mercadotecnia dirigida a las mujeres. La OMS (Organización Mundial de la Salud) utilizará este día para llamar la atención hacia los efectos nocivos de la mercadotecnia y del consumo de tabaco en las mujeres y las niñas.
El Día Mundial sin Tabaco se instituyó en 1987 por la Asamblea mundial de la Salud para combatir el tabaquismo y sus efectos mortales.
En Manabí el Comité Interinstitucional de Lucha Antitabáquica (CILA) realizará diferentes actividades en varias ciudades.

Solca Manabí lidera las acciones en el día mundial sin tabaco, en coordinación con instituciones de salud, educativas, organizaciones no gubernamentales, grupos y comunidades organizadas, policías, militares y entidades de socorro, se realizarán pregones en Portoviejo, Manta, Chone y Jipijapa.

Los primeros actos de recordación del día mundial sin tabaco se darán en Chone el día 27 de mayo con participación de entidades educativas que saldrán a las calles de la ciudad en un pregón. Al siguiente día en Jipijapa está prevista la misma actividad, según  informó Angelita Pinoargote, Educadora para la Salud de Solca.  El Centro Oncológico de Solca en Manta desarrollará en coordinación con establecimientos educativos

El lunes 31 de mayo, Portoviejo y Manta serán sede de actos conmemorativos por el día mundial sin tabaco. En Portoviejo se desarrollará un pregón que inicia su recorrido en el parque central o Vicente Amador Flor y culminará en el jardín botánico de la Universidad Técnica de Manabí donde se darán diferentes pronunciamientos relacionados con la realidad actual del tabaquismo en Manabí.  

martes, 13 de abril de 2010

LABORATORIO DE SOLCA PORTOVIEJO CON CERTIFICADO DE EXCELENCIA INTERNACIONAL


LABORATORIO DE SOLCA PORTOVIEJO CON
CERTIFICADO DE EXCELENCIA INTERNACIONAL

El Hospital Oncológico “Dr. Julio Villacreses Colmont” de Solca Manabí recibió el certificado de excelencia en la calidad otorgado por el programa de control de calidad interlaboratorial insight con el equipo analizador hematológico Sysmex xt-1800i en el periodo 2008-2009.

La certificación fue firmada en Miami, Florida, por Eleonora Sánchez, Manager de aplicaciones y soporte científico Sysmex America Latina y el Caribe.

Ángel Ganchozo Villavicencio, médico responsable del laboratorio clínico de SOLCA, mencionó que esta certificación permite garantizar los resultados que se entregan en el Hospital Oncológico de Portoviejo, que igual que otros laboratorios a nivel internacional, brinda seguridad y confianza en los servicios.

Dennis Guillem Mendoza, Presidente de Solca Manabí, mostró su satisfacción resaltando que esta certificación llena de orgullo no solo a Solca sino a toda la provincia, por cuanto demuestra que en Manabí también estamos en condiciones de competir internacionalmente.

Solca Manabí apunta sus objetivos hacia la atención integral y de excelencia en calidad la que empieza hacer posible con el esfuerzo de todos, señaló Guillem.   
 

jueves, 18 de marzo de 2010

CELEBRACION DE LOS 40 AÑOS DE SOLCA MANABI


RADIOTERAPIA 
EN LOS 40 AÑOS DE SOLCA MANABI

Solca Manabí celebró 40 años de vida institucional con la inauguración del equipamiento del área de Radioterapia.

El pasado jueves 11 de marzo se llevó a cabo la Sesión Solemne de Aniversario, se entregaron placas de reconocimiento al personal que cumplió 10, 15 y 25 años de labores.

El Presidente de Solca Manabí Dr. Dennis Guillem Mendoza en su discurso hizo énfasis en el apoyo que ha dado el Gobierno Nacional para hacer posible la Radioterapia y anunció que se espera el mismo apoyo para el equipamiento instrumental para trasplante de médula  para  la  cura del  cáncer  a la sangre.

Posterior a la Sesión solemne se dio la bendición del área de Radioterapia que estuvo a cargo de Monseñor Francisco Vera. Del corte de la cinta participaron las principales autoridades.

La inauguración del área de Radioterapia da paso al inicio de las pruebas de equipos y se espera que en las próximas semanas el servicio empiece con los pacientes.

martes, 23 de febrero de 2010

CAPACITACIÓN EN ESTILOS DE VIDA SALUDABLE


En el Hospital Oncológico de Solca Portoviejo
CAPACITACIÓN EN ESTILOS DE VIDA SALUDABLE

       Imagen de una de las conferensias médicas.
Solca Manabí en el marco de la celebración de los 40 años de servicio, ha empezado con una serie de actividades que pretenden dar realce a la labor que se ejecuta en la lucha contra el cáncer.


Desde el lunes 22 de febrero se dio inicio al seminario taller de Estilos de Vida Saludables, dirigido a varios sectores específicos de la población, entre niños y adultos mayores.
        Ambiente de capacitación a niños y adultos mayores

Angelita Pinoargote y Gustavo Vicuña, educadores para la Salud de Solca informaron que la actividad tiene como objetivo propiciar procesos continuos de comunicación y educación para el fortalecimientote los estilos de vida saludables.


En el seminario taller se trataron temas como, prevención de enfermedades a personas adultas mayores, infecciones diarreicas y cáncer, importancia de la alimentación, cáncer de piel, tabaco enemigo silencioso, salud mental y cáncer, Salud infantil y su prevención, dieta nutritiva.
                           Niños y niñas en un recorrido por las instalaciones del Hospital Oncologico 

Esta capacitación que afianza la prevención del cáncer también estará dirigida al personal administrativo, de servicio, de vigilancia y limpieza hospitalaria del 1 al 5 de marzo del presente año. 

jueves, 14 de enero de 2010

EL AMOR DE UNA MADRE QUE CURÓ A SU HIJA

EL AMOR DE UNA MADRE QUE CURÓ A SU HIJA

No hay duda que el sinónimo de amor es la palabra madre. La enfermera Laura Lucio, es la prueba de ello. Una mujer abnegada que no le cedió ni un segundo al terrible cáncer que le quiso arrebatar la vida a su pequeña hija.


Adrianita, tenía tres años, habían pasado solo quince días de haberlos cumplido. Sin imaginarlo, un dolor en una de sus piernas a causa de una leve caída fue el pretexto que advirtió que algo andaba mal. La dificultad que su hija tenía para caminar preocupó a Laura. Enseguida la llevó a varios médicos, pero fue por la recomendación de una compañera de trabajo que decidió hacerle un hemograma (examen de sangre) de control. Gracias a ello, en la tarde tuvieron un diagnóstico que dio señales de lo que en verdad sucedía.

La hemoglobina estaba en menos de seis, eso implicaba transfusiones sanguíneas inmediatas. Así lo hicieron, una vez que la Dra. Ruth Armijos, hematóloga de Solca en Portoviejo les explicó el caso y ordenó una aspiración de médula urgente para confirmar el cáncer. y descartar la necesidad de un transplante.

En efecto la Dra. Armijos acertó en su diagnóstico. El cáncer estaba ahí, pero para suerte de Adrianita no era necesario un transplante de médula, se podía curar con un tratamiento de quimioterapias, aunque eso no significaba que las cosas iban a ser fáciles.

Para Laura y su familia el proceso fue complicado porque a pesar de que ella trabajaba en Solca, hace nueve años cuando detectaron la enfermedad de su hija, la Institución no tenía el espacio, el personal médico ni el equipamiento con el que cuenta ahora. Por ello, la niña fue trasladada a la Cruz Roja y a Solca de Quito, donde empezó su proceso de recuperación.

Laura recuerda que hubo momentos muy difíciles, en los que además de trabajar no podía descuidar a su hija, incluso cuando pasó por incidentes como el de quemarse la cara preparando una comida, y la fractura de un pie que se la provocó pateando el monigote del año viejo que la obligó a enyesarse y andar con muletas por tres meses. Pero, sobre todo tiene muy presente aquel fin de año del 99 en el que un mal diagnostico estuvo a punto de complicar aún más la salud de su pequeña.

Confundieron una infección intestinal con una infiltración en el sistema nervioso. La recomendación fue internarla en una clínica y buscar de inmediato un anestesiólogo para intervenirla y extraerle el líquido de la columna que rescataría el infiltrado. En buena hora y después de haber dejado tantos mensajes de voz en el celular del médico que atendía a Adriana en Quito, por fin contestó. Al conocer los síntomas, le pidió a Laura que sacara de inmediato a la niña pues la doctora que hizo la evaluación había cometido un error. “Gracias a Dios nunca conseguimos un anestesiólogo, porque sino, no sé que hubiera sido de mi hija. Ese día fue muy triste, mientras muchos celebraban nosotros llorábamos al ver muy grave a nuestra hija”. Pero con la bendición de Dios, la sabiduría del doctor, el amor y la unión de la familia, lograron la magia de un milagro. Después de cuatro días, Adriana logró estabilizarse.

Así, después de casi cuatro años de tratamiento, Adriana se convirtió en una de los 16 pacientes con cáncer de sangre que han logrado sobrevivir hasta el momento en Solca. Para ellos todo volvió a la normalidad. Hoy, ella es toda una adolescente, tiene trece y es una chica solidaria, atenta, alegre, extrovertida y con un carácter imponente que dice Laura heredó de su esposo.

“No me avergüenza contar la historia de mi hija, pero a veces prefiero no hacerlo para olvidar el pasado. Sin embargo, cuando tengo que darle ánimo a los pacientes que quieren abandonar sus tratamientos, llevo a mi hija a Solca y ella les sirve de ejemplo”, concluyó Laura, mientras sostenía en sus piernas a Adriana y con besos, abrazos y una gran sonrisa demostraba la alegría de ser madre de su “pequeña princesita”. Por Vany Montes V.

TESTIMONIO DE UNA PACIENTE...



Esta es la historia de vida de Ides de Lourdes Toro Santos, una mujer que no se dejó vencer por el cáncer.

A pocos días de que mi hijo se graduara de médico, un 1 de diciembre de 2007, un conductor irresponsable le arrebató la vida, ese día con él, se fue la mitad de la mía. Después de tres meses de dolor por la pérdida de mi hijo Fernando Gabriel, un domingo por la mañana, me encontraba deprimida, triste y sin ganas de nada. Para colmo me dio una fuerte gripe con fiebre insistente que según el médico que me atendió era dengue. Pero no era dengue. Luego me vinieron dolores de vientre, me hice exámenes y ecografías que indicaban que todo estaba bien. Sin embargo, no fue así.  


En la Foto Ides junto a su hermano Antonio quien se rapó la cabellera cuando a ella recibió quimioterapia.

El dolor era cada vez más fuerte. Ese mismo día después de tanto buscar encontramos a un médico profesional que detectó la sombra de un tumor. En efecto, al día siguiente la colonoscopía dio como resultado un cáncer que se confirmó con la biopsia. 

Desde entonces empezó el largo proceso: exámenes médicos, pruebas materiales y espirituales…Pero Dios tiene sus instrumentos y uno de ellos fue el Dr. Xavier Kon quien al no poder operarme en el IESS logró el pase al Hospital de Solca, en agosto del 2008. Después de nuevos chequeos, correspondía la primera cirugía, sin embargo no me operaron porque el tumor había crecido casi el doble y  comprometía a otros órganos vitales. Me hicieron una limpieza profunda de la infección y quedé con una colostomía (sitio temporal por donde el paciente expulsa las heces fecales) que parecía una cruz insoportable. Empezaron las sesiones de quimioterapia con el Dr. Miguel Cedeño, traslados cada dos semanas, tres días de hospitalización, la reacción, la recuperación, así, una y otra vez…

Perdí peso y cabello, pero  no  la esperanza. Estaba en las manos de los instrumentos de Dios y con todo lo que sentía me dije: “voy a salir de esta”.  Nunca olvidaré  las palabras del Dr. Xavier Kon, cuando dijo que mi caso era muy especial, pues mi tumor era infeccioso y agresivo, pero la garantía era que no tenía metástasis (cuando el cáncer se extiende a otras partes del cuerpo), y eso me daba mucha esperanza. Por otro lado, estaba el Dr. Miguel Cedeño, quien me dijo que el 90% del éxito de las quimioterapias dependían del paciente y que debía poner todo de mi parte para que las cosas salieran bien. Fue así que me propuse salir adelante de esta enfermedad.

Después de cuatro meses de tratamiento la infección volvió, lo que me provocó fiebre y dolor. Me operaron pero dejaron la herida abierta por unas semanas para poder controlarla. Hubo momentos duros, pero al fin pude continuar las quimioterapias. Comencé a ganar fuerzas y mi cabello creció de manera tímida. Llegó la Navidad y con ella su luz y la esperanza. El año nuevo me trajo una tercera y definitiva cirugía. Los médicos extirparon un tumor muy grande y cerraron por fin la colostomía. Fue una verdadera bendición. Faltaban seis meses de quimioterapias y aunque mi recuperación era evidente, solo los exámenes y  pruebas de cada mes darían el resultado verdadero.


Hoy después de un año cuatro meses, sigo en mi viejo puesto de secretaria. Tengo otro nieto en el que veo la  sonrisa de Dios sobre mi vida y su gracia que no nos abandona. Volver a vivir con la fe de haber probado esa gracia, hace que todo tenga más sentido y que guarde un profundo agradecimiento por cada uno de los actores de Solca. Empezando por el conserje, quien amable me recibía cada mañana, el personal de limpieza, de farmacia, ayudantes, licenciadas, enfermeras, psicólogas, médicos y directivos. Sé que no hay espacio para nombrarlos a todos como quisiera, pero quiero expresarles lo que muchos y muchas pacientes sentimos. Ustedes son instrumentos de Dios, sigan haciendo el bien, dando consuelo, abriendo esperanzas. 





Mi madre, mi hija, mi hermano, mi cuñada y tantas personas más, fueron como ángeles de guarda durante esos largos meses de tratamiento. Y, cómo olvidar a la Psicóloga Lourdes Intriago, quien siempre estaba pendiente de todos los pacientes, con su sabiduría y consejos nos daba ánimos en los momentos que más lo necesitábamos. Mil gracias mi Doctora por todo lo que recibí de Usted, ¡fue muy bueno conocerla!

En lafoto junto a la Psicóloga Lourdes Intriago y la Enfermera Jenifer Basurto.
Y así, mis compañeras de cuarto, que cada quince nos encontrábamos y compartíamos tres días (que se hacían largos), y juntas superamos la enfermedad ya sea, bordando, haciendo  chistes y riéndonos mucho. Un abrazo para Mariquita Arteaga y su familia.

A quienes esta enfermedad les ha cambiado sus vidas, les comparto la maravillosa experiencia de descubrir a Dios más cercano en el dolor. Nunca perdí la fe y aprendí que Él está junto a nuestro sufrimiento a través de Jesús, con su cruz, con su vida y resurrección. Aprendí a orar más, a querer más a los míos y a mis amigos. Experimenté mi debilidad y la bondad de otros. Ahora tengo más alegría porque aprendí que volver a vivir, es para vivir agradecidos.

Termino este escrito, elevando una oración a Dios, para que derrame bendiciones sobre cada uno de ustedes y sus familias.

Con agradecimiento infinito, Ides.

VENCIÓ AL CÁNCER

VENCIÓ AL CÁNCER  
 
En la foto Dr. Dennis Guillem, Presidente de Solca; Mariela Chavez
y la Dra. Ruth Armijos, médico quien trató a Mariela.





Tiene 32 años de edad y aunque no es una adolescente pronto cumplirá sus quince. Sí, quince años de ser una sobreviviente más del cáncer. Es Mariela Chávez, una joven madre que recibió esta terrible noticia, a un mes de haber dado a luz a su primer hijo.

Mariela llevaba una vida normal hasta que un día mientras visitaba a su familia en su natal Pimpiguasí, el escalofrío, dolor de cabeza y malestar en su cuerpo no le permitieron levantarse más. De inmediato la ingresaron al Hospital Regional de Portoviejo en donde le hicieron varios exámenes que no daban ningún resultado. “En dos días perdí tanto peso que mis familiares pensaron que tenía paludismo”, dijo Mariela en el relato de sus recuerdos.

Pero no, no era paludismo, de eso se dio cuenta la Dra. Ruth Armijos, hematóloga de Solca quien desde el primer momento en que vio a Mariela ordenó que le hicieran una biopsia a nivel de la médula para eliminar cualquier posibilidad de leucemia o algo que tuviera relación con esta enfermedad. Los resultados descartaron la leucemia, pero confirmaron un cáncer tercer grado en el sistema linfático que cambió por completo la vida de aquella estudiante de colegio de 18 años en ese entonces, recién casada y apenas disfrutando del nacimiento de su bebé.

“En ese momento en lo primero que pensé fue en mi hijo. Tenía tanto miedo de que se quedara sin mamá tan chiquito. Él fue mi fuerza. Todos los días me decía a mi misma tú no te puedes morir y no te vas a morir, y le doy muchas gracias a Dios y a Solca porque logré sobrevivir”, expresó Mariela, con la sonrisa tranquila pero con la emotividad de haber ganado una gran batalla.

Así como Mariela son muchas las personas que han vencido el cáncer. Según registros del Hospital de Solca en Portoviejo, hasta el momento 36 entre hombres y mujeres han superado esta terrible enfermedad. Esto gracias al esfuerzo que ponen no solo quienes padecen este mal sino por la voluntad y ayuda que ponen quienes los rodean.

Para Mariela esta etapa de su vida fue muy difícil. “Mi esposo y yo estuvimos a punto de alejarnos porque la familia de él desconocía la realidad de esta enfermedad y pensaban que el cáncer era contagioso, pero poco a poco lo pudimos superar”. Sin embargo eso no fue lo único doloroso. En el duro y desgastante tratamiento de quimioterapias, Mariela perdió su hermoso cabello castaño, el que reemplazó por unos pañolones y una peluca negra que le prestaba una profesora del Colegio Portoviejo, donde estudiaba. Al año y medio del proceso de recuperación le realizaron una cirugía para extirparle el bazo y luego de esa operación viajó a Guayaquil para recibir radioterapia.

Allá le pidieron se hiciera exámenes para comprobar que los estudios y tratamientos realizados en el Hospital Solca de Portoviejo habían sido correctos. “Esa es una anécdota muy decepcionante que nunca olvidaré, porque en Guayaquil por desconfianza me mandaron a hacer tantas pruebas y un médico me dijo que a mi no me habían sacado el bazo y que aún lo tenía en mi cuerpo”. En ese momento Mariela llamó al Dr. León quien la operó y le pidió se regresara inmediatamente a Portoviejo. “Aquí comprobamos que el doctor de Guayaquil se confundió de órgano”, concluyó.

Por esta razón la joven mujer recomienda creer en la capacidad y la bondad de la gente que trabaja en Solca Portoviejo, pues ella es una de las sobrevivientes que da fe del esfuerzo y la evolución de este Hospital, el mismo que visita desde que funcionaba en la calle Eloy Alfaro.
Mariela recuerda con cariño y agradecimiento al personal de Solca, y ellos también la aprecian y se alegran de verla realizada como, profesional, mujer y una gran madre de familia no solo de un hijo sino de tres, a pesar de que después de su primer embarazo le dijeron que lo más probable era que no volvería a tener más niños.

Para la Dra. Ruth Armijos de León, la disciplina y el apoyo constante de los familiares y amigos es muy importante en el tratamiento oncológico. La fuerza y las ganas de superar la enfermedad fueron determinantes para que Mariela salga victoriosa del cáncer.

La recompensa después de la adversidad de seguro son las bendiciones. La prueba de ello es Mariela Chávez, una ex paciente de cáncer que decidió dominar su enfermedad y hoy es Psicóloga Clínica de profesión, reside en la Ciudadela Los Geranios de Manta junto a su familia, es Secretaria del Departamento de Higiene del Municipio de esa ciudad y con su experiencia de vida ahora lucha por reunir a todos los sobrevivientes de cáncer para formar un grupo que le de fuerzas y ganas de seguir a los que ahora sufren esta enfermedad.     Por: Vany Montes V.